Aprobamos en Consejo de Ministros la regularización de más de 500.000 personas

Esta mañana se ha aprobado por fin en el Consejo de Ministros el reglamento para la puesta en marcha de la regularización extraordinaria para más de 500.000 de nuestros vecinos y vecinas.

Esta regularización significa poder vivir sin miedo a la detención o la deportación al ir a trabajar, a estudiar, a recoger a sus hijas al cole o a ver a un amigo. Igual que cualquier otra persona. Porque regularizar eso, reconocer derechos. Es un acto de justicia.

También laboral. La regularización permite que las personas no estén a merced de explotadores que se aprovechan del miedo y la vulnerabilidad.

Nada de esto hubiese sido posible sin el esfuerzo de personas migrantes, organizaciones y redes que impulsaron la ILP Regularización Ya y sin las más de 700.000 personas que firmaron esta iniciativa.

Y tampoco sin Sumar en Congreso y en el Gobierno. Nuestros ministerios han peleado para aumentar derechos y eliminar obstáculos injustificados. Hemos conseguido que:

a) Se amplíe el alcance al incorporar, por ejemplo, a cónyuges y/o pareja de hechos. Más personas incluidas, más justicia social.

b) Se flexibilicen requisitos para que nadie se quede fuera por trabas formales: pueden acceder todas aquellas personas que hayan presentado, registrado o formalizado solicitud de protección internacional con independencia del punto en que se encuentre su proceso; presentación de documentación que pueda estar caducada; cualquier medio de prueba válido en Derecho para demostrar la permanencia en España; validez de una oferta de empleo para acreditar la voluntad de trabajar. Menos burocracia, más acceso efectivo a derechos

Además de estas, en Sumar defendimos también algunas propuestas que la parte socialista del Gobierno se ha negado a incorporar, escudándose en el Consejo de Estado:

a) Extender la regularización a las personas apátridas, uno de los colectivos más vulnerables.

b) Evitar cargas administrativas redundantes, eximiendo de volver a presentar antecedentes penales de terceros países cuando ya constaran en expedientes tramitados en los últimos cinco años.

Frente a los proyectos de país y de UE, racistas. Frente a quienes quieren expulsar a aquellas personas con las que compartimos el presente y el futuro de esta país, este es el único camino. ¡Ante el racismo y el fascismo, derechos!